Ganador
Dr. José Luis Bauzà Quetglas
Introducción: Los catéteres JJ son una de las herramientas más utilizadas en el campo de la Urología, debido a su multitud de aplicaciones. Sin embargo, su uso no está exento de complicaciones. Las incrustaciones de los catéteres JJ son frecuentes y pueden conducir a situaciones más graves como la obstrucción del catéter y la pérdida de la unidad renal. Se conocen algunos factores de riesgo relacionados con la incrustación, no obstante su relación con las alteraciones en la bioquímica urinaria no ha sido todavía estudiada. Nuestro objetivo fue estudiar la relación entre la presencia de incrustaciones en los catéteres JJ y las alteraciones metabólicas urinarias en pacientes litiásicos. Como objetivo secundario: estudiar la prevalencia de los diferentes tipos de incrustación.
Contenido de la investigación: Estudiamos prospectivamente un total de 76 pacientes a los que se les colocó un catéter JJ por causa litiásica en el servicio de Urología del Hospital Universitari Son Espases, obteniendo hasta 90 catéteres.
Se recogieron sus características demográficas y se les realizó una bioquímica urinaria de 24h antes de la retirada del catéter JJ. Tras su retirada, los catéteres fueron analizados para identificar y cuantificar sus incrustaciones. Además, se creó una clasificación para identificar macroscópicamente la severidad de las incrustaciones. Un valor de p < 0.05 fue considerado estadísticamente significativo.
El 70% de los catéteres presentó algún tipo de incrustación. La mayoría (42%) presentó un grado de incrustación medio. El tipo de depósito más frecuente fue el oxalato cálcico, que predominó en los grupos con un grado de incrustación bajo y medio (63,3% y 80%, respectivamente, p<0,05), mientras que los fosfatos infecciosos fueron la composición mayoritaria en el grupo con un alto grado de incrustación (43,8%; p<0,05). Se observó una elevada correlación entre nuestra clasificación macroscópica y el peso del depósito, siendo a mayor el peso, mayor el grado de incrustación (rs=0,777; p<0,05). Los pacientes con incrustaciones en sus catéteres JJ presentaron una mayor oxaluria y fosfaturia, además de un mayor tiempo de permanencia en comparación con los que no presentaban ningún tipo de incrustación (p<0,05). Además, los pacientes con catéteres con un grado de incrustación medio o alto presentaron una menor diuresis, y una mayor calciuria, uricosuria, fosfaturia y oxaluria al compararlos con los pacientes con incrustaciones bajas o nulas (p<0,05). Los pacientes con catéteres con incrustaciones de ácido úrico presentaron un menor pH y una mayor uricosuria en comparación con los pacientes con otros tipos de incrustación (p<0,05). Al comparar los pacientes sin incrustaciones con los que si las presentaban, agrupados según el tipo de incrustación observamos que los pacientes con incrustaciones de oxalato cálcico tenían mayor fosfaturia y citraturia y mayor tiempo de permanencia del catéter; los de ácido úrico tenían una menor diuresis, una mayor uricosuria y un mayor tiempo de permanencia; y los pacientes con incrustaciones de fosfatos (infecciosos y no infecciosos) presentaban un mayor pH, una menor oxaluria y un mayor tiempo de permanencia (p<0,05).
Conclusión: La reducción de la diuresis y el aumento de la calciuria, uricosuria, fosfaturia y citraturia se relaciona con un mayor grado de incrustación en los catéteres JJ. Las diferencias en el pH, así como la concentración de otras sustancias influye en el tipo de incrustación formado. El 70% de los catéteres JJ de nuestra serie presentan algún grado de incrustación, siendo el oxalato cálcico el tipo más frecuente.
Dra. Yumaira Elena Hernández Martínez
Introducción: La formación de litiasis es un proceso complejo de origen multifactorial en el que la composición urinaria es un factor clave, ya que la sobresaturación de la orina principalmente por ácido úrico, oxalato cálcico o fosfato cálcico, acompañada de la presencia o ausencia de sustancias que inhiben la cristalización, puede inducir el desarrollo de cálculos.
Luego de comprobar la efectividad del fitato, el magnesio y el citrato como inhibidores de la cristalización en la litiasis de oxalato cálcico y fosfato cálcico, se han probado numerosas sustancias en ensayos in vitro, en búsqueda de inhibidores para otros tipos de litiasis urinarias.
Contenido de la investigación: En 2014, se evidenció in vitro que la teobromina causaba una notable inhibición de la cristalización del ácido úrico, alterando la morfología de los cristales de esta sustancia, comprobándose los efectos de la teobromina en experimentos in vitro e in vivo con voluntarios sanos; siendo, por tanto, necesario estudiar la capacidad de la teobromina para inhibir la cristalización del ácido úrico en pacientes litiásicos.
Para ello se reclutaron 54 individuos con cálculos de ácido úrico, evidenciando que el riesgo de cristalización del ácido úrico en la orina de estos pacientes disminuyó notablemente tras la ingesta de un complemento alimentario con extracto de cacao rico en teobromina y citrato, cuando se compara con la ausencia de tratamiento.
Conclusión: Además, gracias al protocolo de pocillos para la medición de riesgo de cristalización, también se ha podido demostrar una mayor tendencia de los litiásicos úricos a la cristalización de ácido úrico, incluso en pacientes sin claro riesgo litógeno en el momento de la evaluación clínica; lo que indicaría que dicho protocolo es un método adecuado para lograr predecir, sólo con la orina de 2 horas, el riesgo de cristalización del ácido úrico.
Dra. Iris Coello Torà
Introducción: La litiasis urinaria es una patología cuya prevalencia está en ascenso debido a un aumento de las enfermedades sistémicas crónicas junto a un cambio en el estilo de vida y de la alimentación. La dieta puede ser una herramienta útil para mejorar cualitativamente la orina y disminuir la incidencia y recurrencia de la litiasis.
El objetivo principal de este trabajo fue analizar qué alimentos o nutrientes se relacionan con la formación de cada tipo de cálculo renal.
Contenido de la investigación: Se ha realizado un estudio transversal y unicéntrico con un grupo de 150 casos afectos de litiasis renal, subdividido en tipos de cálculos, y un grupo control con 50 individuos, comprendido entre los años 2018 y 2021. La población del estudio cumplimentó un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos (Cuestionario Predimed) cuyos resultados se compararon entre los diferentes grupos de cálculos y el grupo control.
La comparación entre los diferentes grupos se realizó mediante el test de Kruskal-Wallis o ANOVA, usando el test de U de Mann-Whitney o DMS como post-hoc. El estudio de los factores dietéticos asociados a la formación de cada tipo de cálculo se realizó mediante regresión binaria logística.
Resultados En relación al tipo de alimentos, los productos cárnicos y derivados, y embutidos se han relacionado con la litiasis de oxalato cálcico (OCM) papilar (OR=1,013, p=0,012; OR=1,051, p=0,032, respectivamente). Asimismo, se ha observado una asociación entre la ingesta de lácteos y la litiasis de oxalato cálcico dihidrato (OCD) (OR=1,005, p<0,001), hidroxiapatita (HAP) o HAP+OCD (OR=1,005; p=0,005) y ácido úrico (AU) o AU+OxCa (OR=1,004; p=0,045).
Referente a los macronutrientes, los ácidos grasos trans (AGT) se han relacionado con los cálculos de OCM papilar (OR=9,732; p=0.004) y los ácidos grasos poliinsaturados (AGP) con la litiasis de AU o AU+OxCa (OR=1,162; p=0,044).
Por último, en cuanto a los micronutrientes, se ha observado una asociación entre la ingesta de calcio (Ca) y yodo con la litiasis de OCM no papilar (OR=0,997; p=0.002 y OR=0,995; p =0.011, respectivamente). El yodo, también podría estar relacionado con la litiasis de AU o AU+OxCa (OR=0,992; p=0,005). Finalmente, se observó una relación entre los betacarotenos y los cálculos de OCD (OR=0.999; p=0,037).
Conclusión: Se observaron diferencias destacables en la alimentación entre los diferentes grupos de cálculos y el grupo control. Una dieta rica en productos cárnicos podría ser un factor de riesgo para la formación de cálculos de OCM papilar. Asimismo, los lácteos también podrían ser un factor de riesgo para la formación de cálculos de OCD, HAP o HAP+OCD y AU o AU+OxCa. Por otra parte, el consumo de Ca y de yodo podrían ser factores de protección frente a la formación de cálculos de OCM no papilar. Por último, la ingesta de betacarotenos también podría proteger frente a la formación de cálculos de OCD.
Dr. Gonzalo Bueno Serrano
Introducción: La litiasis urinaria sigue siendo una patología con gran interés en la actualidad. A pesar de la evolución de los litotriptores la Litotricia Extracorpórea por Ondas de Choque requiere de un buen control del dolor.
Objetivo: Comparar la eficacia de 4 diferentes pautas analgésicas que incorporan la música y el óxido nitroso durante el tratamiento de la litiasis renal mediante litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) ambulatoria
Contenido de la investigación: Se realizó un estudio unicéntrico, longitudinal, prospectivo, aleatorizado, abierto y de grupos paralelos. Se incluyeron pacientes con litiasis renal, y fueron aleatorizados a: Grupo A (analgesia basal: midazolam (1mg), fentanilo (0,05mg) y dexketoprofeno (50mg)), Grupo B (analgesia basal y óxido nitroso), Grupo C (analgesia basal y música) y Grupo D (analgesia basal, óxido nitroso y música).
Para la medición del dolor se utilizó una Escala Visual Analógica desde 0 (no dolor) hasta 100 (máximo dolor imaginable). El grado de satisfacción del paciente se valoró mediante cuestionario tipo Likert. Se registraron datos epidemiológicos de los pacientes, relacionados con la litiasis, clínicos previos y de la sesión de LEOC, dolor medido mediante EVA antes de la sesión, durante la sesión (el máximo), al finalizar y al alta. También se recogieron datos de eficacia y complicaciones, así como evaluación subjetiva del paciente del tratamiento y su satisfacción.
El procedimiento de LEOC se realizó con un Litotriptor Storz Modulith SLX-F2®. Se aplicaron un máximo de 4000 ondas a una frecuencia de 1,5 Hz. Se incluyeron 80 pacientes (20 por grupo). Ninguna de las pautas de analgesia demostró ser superior a las demás para el control del dolor durante la sesión de LEOC. Los pacientes menores de 50 años presentaron valores en la EVA significativamente superiores en la EVA máxima. Solo un 13,75% de los pacientes requirieron analgesia de rescate. Un 77,5% describieron su experiencia como buena, muy buena o excelente, independientemente del grupo asignado.
Conclusión: La adición de óxido nitroso y/o música no supuso una mejora estadísticamente significativa respecto a la pauta basal analgésica de midazolam, fentanilo y dexketoprofeno, sin embargo, el grado de satisfacción de los pacientes fue muy alto.
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Introducción: Los catéteres JJ son una de las herramientas más utilizadas en el campo de la Urología, debido a su multitud de aplicaciones. Sin embargo, su uso no está exento de complicaciones. Las incrustaciones de los catéteres JJ son frecuentes y pueden conducir a situaciones más graves como la obstrucción del catéter y la pérdida de la unidad renal. Se conocen algunos factores de riesgo relacionados con la incrustación, no obstante su relación con las alteraciones en la bioquímica urinaria no ha sido todavía estudiada. Nuestro objetivo fue estudiar la relación entre la presencia de incrustaciones en los catéteres JJ y las alteraciones metabólicas urinarias en pacientes litiásicos. Como objetivo secundario: estudiar la prevalencia de los diferentes tipos de incrustación.
Contenido de la investigación: Estudiamos prospectivamente un total de 76 pacientes a los que se les colocó un catéter JJ por causa litiásica en el servicio de Urología del Hospital Universitari Son Espases, obteniendo hasta 90 catéteres.
Se recogieron sus características demográficas y se les realizó una bioquímica urinaria de 24h antes de la retirada del catéter JJ. Tras su retirada, los catéteres fueron analizados para identificar y cuantificar sus incrustaciones. Además, se creó una clasificación para identificar macroscópicamente la severidad de las incrustaciones. Un valor de p < 0.05 fue considerado estadísticamente significativo.
El 70% de los catéteres presentó algún tipo de incrustación. La mayoría (42%) presentó un grado de incrustación medio. El tipo de depósito más frecuente fue el oxalato cálcico, que predominó en los grupos con un grado de incrustación bajo y medio (63,3% y 80%, respectivamente, p<0,05), mientras que los fosfatos infecciosos fueron la composición mayoritaria en el grupo con un alto grado de incrustación (43,8%; p<0,05). Se observó una elevada correlación entre nuestra clasificación macroscópica y el peso del depósito, siendo a mayor el peso, mayor el grado de incrustación (rs=0,777; p<0,05). Los pacientes con incrustaciones en sus catéteres JJ presentaron una mayor oxaluria y fosfaturia, además de un mayor tiempo de permanencia en comparación con los que no presentaban ningún tipo de incrustación (p<0,05). Además, los pacientes con catéteres con un grado de incrustación medio o alto presentaron una menor diuresis, y una mayor calciuria, uricosuria, fosfaturia y oxaluria al compararlos con los pacientes con incrustaciones bajas o nulas (p<0,05). Los pacientes con catéteres con incrustaciones de ácido úrico presentaron un menor pH y una mayor uricosuria en comparación con los pacientes con otros tipos de incrustación (p<0,05). Al comparar los pacientes sin incrustaciones con los que si las presentaban, agrupados según el tipo de incrustación observamos que los pacientes con incrustaciones de oxalato cálcico tenían mayor fosfaturia y citraturia y mayor tiempo de permanencia del catéter; los de ácido úrico tenían una menor diuresis, una mayor uricosuria y un mayor tiempo de permanencia; y los pacientes con incrustaciones de fosfatos (infecciosos y no infecciosos) presentaban un mayor pH, una menor oxaluria y un mayor tiempo de permanencia (p<0,05).
Conclusión: La reducción de la diuresis y el aumento de la calciuria, uricosuria, fosfaturia y citraturia se relaciona con un mayor grado de incrustación en los catéteres JJ. Las diferencias en el pH, así como la concentración de otras sustancias influye en el tipo de incrustación formado. El 70% de los catéteres JJ de nuestra serie presentan algún grado de incrustación, siendo el oxalato cálcico el tipo más frecuente.